La exposición dedicada a la violencia de género ha estado a cargo de Gloria y Miriam, y ha sido muy dinámica, lo que la ha hecho bastante interesante. En primer lugar quisieron justificar su opción por este colectivo, para pasar después a una fundamentación teórica. En vez de explicarnos la teoría de forma pasiva, nos mostraron multitud de anuncios, revistas de juguetes, publicidad, etc. para que reflexionáramos sobre la importancia de una sensibilización desde la edad temprana, pues se establecen roles desde la infancia. Seguidamente, hicieron una dinámica, que tenía como conclusión la formación del modelo hegemónico como ideal de persona: hombre, blanco, no discapacitado, heterosexual, entre 18 y 65 años, con hogar, con trabajo, integrado socialmente, no drogodependiente… De esta manera nos dimos cuenta de que se trata de un modelo implícito y estereotipado.Después de esta reflexión pasaron a mostrarnos datos estadísticos sobre la desigualdad de género que se produce en el mundo laboral, reflejando una mayor discriminación de la mujer. Tras esto, pasaron a la definición de violencia de género por la ONU, en el que se destacan relaciones de poder, donde existe un dominante y un dominado, la obligación de satisfacer, deseos y aspiraciones. Partimos de esta definición para hablar de los tipos de violencia de género: física, psicológica, económica y sexual, así como de los factores de riesgo. Si nos centramos en la perspectiva de la mujer, encontramos los antecedentes familiares, el nivel socioeconómico bajo, la baja autoestima, el embarazo, juventud, sumisión y dependencia, consumo excesivo de alcohol u otras drogas… En cambio, desde la perspectiva del maltratador destacamos los antecedentes familiares, el consumo de drogas, situación de paro o cultura de violencia, entre otras. Esto da mucho que pensar, pues volvemos a la pregunta típica de ¿los hijos de un maltratador se convierte en maltratadores? Existen muchas opiniones al respecto, desde mi punto de vista debemos analizar la situación, pues como siempre encontramos particularidades. Quizás es bueno hacer un trabajo preventivo para que ni siquiera tengamos que preguntárnoslo y llevar a la práctica esto de desaprender lo aprendido.
En cuanto al marco legislativo en esta problemática, actualmente nos encontramos un amplio abanico de recursos institucionales, pues parece que se trata de una apuesta segura de los gobiernos. De esta manera encontramos datos como que en 2010, 2187 mujeres se atendieron en la Conserjería de Igualdad y Bienestar Social. Además de servicio telefónico gratuito, asesoramiento jurídico, centros municipales de información a la mujer, asistencia y atención psicológica. Aún así la violencia de género sigue existiendo en nuestra sociedad, y cada año mueren muchas personas por esta causa, pues el problema es mucho más profundo que atender al maltratado, que por supuesto es necesario, pero que necesitaría de un trabajo anterior a que esta situación sucediera, y esto como hemos aprendido en la exposición, debe estar presente desde la infancia en nuestras prácticas educativas.
Como asociación destacada en el colectivo, nos mostraron el trabajo de AMUVI (Asociación de mujeres violadas y maltratadas), que promueve objetivos a corto y largo plazo, y tiene un amplio abanico de programas que van desde la formación, las campañas de sensibilización hasta la atención integral de las personas maltratadas.
En cuanto al papel del educador social, observamos que es más socio-educativa, consistiendo su trabajo en realizar actividades para mujeres e hijos, previniendo conductas y compensando secuelas, dando información y asistencia psicosocial.
Luego nos mostraron anuncios publicitarios para enseñarnos como implícitamente nos están continuamente fomentando unos valores e ideales machistas, y terminaron con un vídeo muy bonito y esperanzador, con una visión optimista, que nos recordaba la importancia de seguir soñando para alcanzar la sociedad que queremos.La verdad es que fue una exposición muy completa que me ayudó a reflexionar sobre las pautas predominantes que aparecen desde la socialización primaria y que naturalizan algunas situaciones, pues es en lo que nos hemos criado y lo que “supuestamente” es lo correcto y que todos creemos sin la necesidad de cuestionarnos esta verdad absoluta. También comprobamos que aunque el trabajo que se está haciendo, tanto desde los poderes públicos como de las asociaciones, es muy serio, no termina de ser suficiente, pues el problema se encuentra en una capa más profunda de la sociedad y va en relación a cómo vamos construyendo nuestra identidad, con nuestros valores y creencias. No se enseña la igualdad de género lanzando grandes discursos a las escuelas, o a la sociedad en general, de lo importante que es que valoremos a la mujer, sino que esto se enseña en la vida diaria, en nuestros actos y actitudes. Lo que tampoco me parece correcto es que hablemos de la mujer como un colectivo vulnerable, pues a mi parecer, desde el momento que dedicamos un día para la mujer, o incluimos beneficios que le favorecen, estamos discriminándola, infravalorando sus capacidades y defendiendo que necesitan de una ayuda extra y que los demás las valoren. Lo lógico sería que habláramos de personas, sin distinción de género, y que obtuviera el puesto laboral u de otro tipo, la PERSONA que mejor esté preparada, sin privilegios. Particularmente, yo como mujer, no necesito que nadie me ofrezca privilegios de ningún tipo y hasta ahora, y espero que en adelante, he conseguido las cosas por mi misma. Pues cuando se nos meta en la cabeza que no necesitamos de todos estos privilegios, y empecemos a vernos a nosotras mismas como personas sin más, podremos trabajar para que la sociedad también lo haga, y esto se vea en los actos cotidianos.

Otro aspecto que me gustaría destacar es que nos centramos tanto en la mujer como colectivo vulnerable, que nos olvidamos de que se trata de violencia de género, y no de violencia contra la mujer. Aunque es cierto que los datos hablan a favor del género femenino, existen hombres que también sufren de maltratos, y me ha sorprendido que en la exposición ni siquiera se nombrara. Me gustaría mostrar un vídeo de un estudio que se ha realizado en la Universidad de Sevilla durante 10 años sobre los jóvenes universitarios y que afirma la gran tolerancia al maltrato cuando no existe violencia física. Según el informe sigue habiendo poca información sobre qué es la violencia de género y dónde están los límites. Algo que me gustaría destacar de esta noticia que aparecía en televisión, es que casualmente conozco algunas de las chicas que pertenecen a la clase donde se realiza la entrevista y estaban muy enfadadas por la gran manipulación de los medios de comunicación, que sólo mostraron aquellas partes que les interesaban y que se centraban en la violencia contra la mujer, cuando en la clase también se hablaba de la importancia del maltrato psicológico que sufren los chicos. Esto refleja hasta qué punto la sociedad dirige lo que debemos pensar, y todo esto, son aspectos que muestran esa vulnerabilidad de la mujer de la que hablaba anteriormente, y que nos ayuda a interiorizarla y actuar en consecuencia.
Aquí dejo el enlace del vídeo para seguir reflexionando.
http://www.antena3.com/videos-online/noticias/sociedad/jovenes-espanolas-siente-atrapada-relacion_2012011200078.html
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