martes, 8 de mayo de 2012

SOS ¡Nos estamos ahogando!

Hace unos días me llegó al correo un artículo de denuncia, realizado por un compañero que se encuentra en Brasil teniendo una experiencia en el Sur. Parece mentira que en estos días sigamos sin tener acceso a una información veraz de algunos acontecimientos que están ocurriendo en el mundo, y sólo se comunique lo que interesa que se conozca. O es que quizás somos nosotros lo que no queremos conocer... De igual manera, aquí lo dejo. Una vez más ese sentimiento de decepción e indignación, y como siempre, es el pueblo el que lucha por sobrevivir, dando un ejemplo digno de admirar.

" El barrio Arthur Bernardes se encuentra en el centro de la ciudad de Manaus (Estado de Amazonas, Brasil), en el cruce de dos avenidas principales, São Jorge y Constantino Nery. Es un barrio de palafitos, al margen del Igarapé (Arroyo. Literalmente en tupí-guaraní: “camino de la canoa”) de la Cachoeira Grande (cascada grande), que desemboca al rio Negro, afluente del Amazonas. En él viven 550 familias que, en su mayoría, vienen del interior buscando mejoras de vida (salud, educación, trabajo, etc.). Son familias pobres, sin recursos económicos para comprar un terreno en un lugar seguro y acabaron instalándose en esta área de riesgo por ser terrenos fiscales que se ocupan sin tener que pagar por ellos.
En este barrio y en dos de sus casas palafitas vive la Comunidad Itinerante de Manaus desde hace ya varios años. Con estas familias compartimos lágrimas y sonrisas, dolores y alegrías, derrotas y conquistas, luchas y esperanzas… Con base aquí, en Manaus, fue donde comenzó el Equipo Itinerante en 1998.

La vida sobre tablas es dura: todas las casas y los puentes que conectan unas con otras son de madera. Por debajo de las casas pasa el agua que arrastra la basura de toda la ciudad y que también recibe los deshechos del barrio, ya que no existe una infraestructura de saneamiento. Los baños y las duchas van directamente al arroyo. La luz y el agua de muchas casas son “gatos”, es decir, conectadas directamente a la red de distribución urbana de modo irregular. Con mucha creatividad y sentido del buen humor, toda la vida de las personas (ancianos, jóvenes y niños) y animales (perros, gatos, ratones) trascurre sobre la estrechez de las tablas. No hay por donde escapar de la relación obligada de unos con otros: en las pasarelas estrechas, en las casas engrudadas pared-con-pared unas con otras, conversaciones de ventana-con-ventana y puerta-con-puerta. Todo un exigente ensayo de convivencia.

En 2009 tuvo lugar la mayor crecida del río Amazonas registrada en la historia. El barrio quedó totalmente inundado. El agua del río entró en todas las casas y hubo que montar “marombas”, un falso suelo sobre el que poder estar hasta que las aguas vuelvan a su curso normal. Para que el Gobierno ayudase a la comunidad en esta situación de emergencia se tuvo que llamar a la prensa y hacer mucha presión con manifestaciones, cerrando las avenidas principales que dan acceso al centro de la ciudad, etc. Lamentablemente sólo por la presión social las ayudas gubernamentales llegaron.

Gracias al esfuerzo y lucha de la Asociación de Vecinos Arthur Bernardes, cuya sede-palafita fue construida con el apoyo de Caritas Tenerife (España), se consiguió el compromiso del Gobierno de urbanizar la zona. Inicialmente el proyecto gubernamental solo preveía indemnizar con una pequeña cantidad a las familias del barrio. Bajo el pretexto de “sanear los arroyos de Manaus”, el gobierno aprovechaba para hacer “limpieza social” sacando a todos los pobres del centro de la ciudad. La Asociación Arthur Bernardes denunció esta injusticia y conquistó este espacio habitacional para todos los pobladores del barrio. Muchas familias quieren continuar viviendo en esta zona céntrica por estar próxima a sus trabajos. Con la ayuda de la Asociación, el esfuerzo y la unión de las familias se aseguró el espacio y el derecho de una vivienda digna para todos. Aunque el proyecto de urbanización, con inicio previsto para diciembre de 2011 según las placas del gobierno, no ha comenzado todavía y ya estamos en mayo de 2012.
Un nuevo record histórico de crecida del rio Amazonas se está repitiendo en este año. Los vecinos más antiguos del barrio no recuerdan algo igual en los más de 30 años que viven en la zona. Ellos dicen que eso es “el cambio climático”. De hecho, el desequilibrio climático y ambiental del planeta se siente ya de modo muy fuerte en toda la región amazónica.

Con la crecida de las últimas semanas y las fuertes lluvias de los últimos días (abril), muchas casas se encuentran ya bajo el agua. Y quedan todavía dos meses de crecida del rio (mayo y junio). Los vecinos ya han tenido que levantar el suelo (“marombas”) colocando maderas para tener un espacio seco y seguro donde poner sus cosas y poder “vivir-doblados”, con el techo pegado a la cabeza. Muchos baños y duchas ya no se pueden utilizar… Solidariamente, los vecinos se ayudan unos a otros cargando las cosas y prestándose sus precarias instalaciones.

Una vez más la historia se repite: ¡Las acciones del gobierno llegan muy tarde! El pronóstico de la crecida del río se sabía hace meses y la Asociación Arthur Bernardes alertó varias veces a las autoridades, para agilizar las acciones de emergencia antes de que el agua anegara las casas y pasarelas del barrio. Pero el personal de Protección Civil sólo llegó después del agua inundar gran parte del barrio, con la presión de los vecinos y la prensa, para construir una pasarela sobre el camino principal de entrada (“puente sobre puente”) al barrio. Eso resuelve el acceso al barrio, pero no el problema de las casas, que siguen anegadas y no se prevé ninguna solución hasta el momento.

Frente a la desesperante situación y nerviosismo de la gente, la Asociación hizo un llamamiento a las familias a movilizarse y hacer una protesta pacífica cerrando la avenida São Jorge que da acceso al centro de la ciudad. El objetivo era que acudiese algún representante gubernamental para que se atiendan de forma urgente la situación del barrio.
Los vecinos organizados con pancartas y un gran altavoz, rápidamente cortaron la calle con dos troncos y otras cosas: neumáticos, un televisor, un colchón, etc. Los primeros coches dan la vuelta mientras los niños juegan al futbol en medio de la avenida… Aparece en primer lugar la policía local que intenta organizar el tráfico y desviarlo por la primera bocacalle... La gente avanza hasta ese punto dando a conocer a la gente que pasa el motivo de la manifestación y corte de la avenida... Llegan los primeros medios de comunicación y comienzan las declaraciones de los dirigentes barriales y los vecinos… Llega la policía militar y el batallón de choque… La tensión crece. Desde los manifestantes se insiste en que es una manifestación pacífica reivindicando respeto a su dignidad y atención a la situación de emergencia en la que vive todo el barrio y otros muchos barrios de Manaus.
Tras algunas negociaciones se llamó a un representante del gobierno para que acuda, a cambio la gente retrocede hasta la entrada al barrio, cortando sólo un carril de la avenida. Se insiste en que no se trata de un acto de vandalismo, sino una acción reivindicativa y se pide disculpas por las molestias ocasionadas, pero los moradores del barrio no tienen otra forma de ser escuchados por las autoridades.
Finalmente, después de más de 5 horas de manifestación llega el representante del gobierno. Promete realizar un catastro y buscar soluciones lo más inmediatas posibles dada la situación de emergencia…
El agua continuará creciendo dos meses más y la situación en el barrio se agrava cada día. Si el gobierno no cumple satisfactoriamente con las justas reivindicaciones de los vecinos, en la próxima semana continuaran las manifestaciones cerrando las dos avenidas próximas al barrio que dan acceso al centro de la ciudad…"

Si a alguien le gustaría tener el artículo completo junto a las demás fotografías, sólo tiene que pedírmelo.

¡Gracias!

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martes, 8 de mayo de 2012

SOS ¡Nos estamos ahogando!

Hace unos días me llegó al correo un artículo de denuncia, realizado por un compañero que se encuentra en Brasil teniendo una experiencia en el Sur. Parece mentira que en estos días sigamos sin tener acceso a una información veraz de algunos acontecimientos que están ocurriendo en el mundo, y sólo se comunique lo que interesa que se conozca. O es que quizás somos nosotros lo que no queremos conocer... De igual manera, aquí lo dejo. Una vez más ese sentimiento de decepción e indignación, y como siempre, es el pueblo el que lucha por sobrevivir, dando un ejemplo digno de admirar.

" El barrio Arthur Bernardes se encuentra en el centro de la ciudad de Manaus (Estado de Amazonas, Brasil), en el cruce de dos avenidas principales, São Jorge y Constantino Nery. Es un barrio de palafitos, al margen del Igarapé (Arroyo. Literalmente en tupí-guaraní: “camino de la canoa”) de la Cachoeira Grande (cascada grande), que desemboca al rio Negro, afluente del Amazonas. En él viven 550 familias que, en su mayoría, vienen del interior buscando mejoras de vida (salud, educación, trabajo, etc.). Son familias pobres, sin recursos económicos para comprar un terreno en un lugar seguro y acabaron instalándose en esta área de riesgo por ser terrenos fiscales que se ocupan sin tener que pagar por ellos.
En este barrio y en dos de sus casas palafitas vive la Comunidad Itinerante de Manaus desde hace ya varios años. Con estas familias compartimos lágrimas y sonrisas, dolores y alegrías, derrotas y conquistas, luchas y esperanzas… Con base aquí, en Manaus, fue donde comenzó el Equipo Itinerante en 1998.

La vida sobre tablas es dura: todas las casas y los puentes que conectan unas con otras son de madera. Por debajo de las casas pasa el agua que arrastra la basura de toda la ciudad y que también recibe los deshechos del barrio, ya que no existe una infraestructura de saneamiento. Los baños y las duchas van directamente al arroyo. La luz y el agua de muchas casas son “gatos”, es decir, conectadas directamente a la red de distribución urbana de modo irregular. Con mucha creatividad y sentido del buen humor, toda la vida de las personas (ancianos, jóvenes y niños) y animales (perros, gatos, ratones) trascurre sobre la estrechez de las tablas. No hay por donde escapar de la relación obligada de unos con otros: en las pasarelas estrechas, en las casas engrudadas pared-con-pared unas con otras, conversaciones de ventana-con-ventana y puerta-con-puerta. Todo un exigente ensayo de convivencia.

En 2009 tuvo lugar la mayor crecida del río Amazonas registrada en la historia. El barrio quedó totalmente inundado. El agua del río entró en todas las casas y hubo que montar “marombas”, un falso suelo sobre el que poder estar hasta que las aguas vuelvan a su curso normal. Para que el Gobierno ayudase a la comunidad en esta situación de emergencia se tuvo que llamar a la prensa y hacer mucha presión con manifestaciones, cerrando las avenidas principales que dan acceso al centro de la ciudad, etc. Lamentablemente sólo por la presión social las ayudas gubernamentales llegaron.

Gracias al esfuerzo y lucha de la Asociación de Vecinos Arthur Bernardes, cuya sede-palafita fue construida con el apoyo de Caritas Tenerife (España), se consiguió el compromiso del Gobierno de urbanizar la zona. Inicialmente el proyecto gubernamental solo preveía indemnizar con una pequeña cantidad a las familias del barrio. Bajo el pretexto de “sanear los arroyos de Manaus”, el gobierno aprovechaba para hacer “limpieza social” sacando a todos los pobres del centro de la ciudad. La Asociación Arthur Bernardes denunció esta injusticia y conquistó este espacio habitacional para todos los pobladores del barrio. Muchas familias quieren continuar viviendo en esta zona céntrica por estar próxima a sus trabajos. Con la ayuda de la Asociación, el esfuerzo y la unión de las familias se aseguró el espacio y el derecho de una vivienda digna para todos. Aunque el proyecto de urbanización, con inicio previsto para diciembre de 2011 según las placas del gobierno, no ha comenzado todavía y ya estamos en mayo de 2012.
Un nuevo record histórico de crecida del rio Amazonas se está repitiendo en este año. Los vecinos más antiguos del barrio no recuerdan algo igual en los más de 30 años que viven en la zona. Ellos dicen que eso es “el cambio climático”. De hecho, el desequilibrio climático y ambiental del planeta se siente ya de modo muy fuerte en toda la región amazónica.

Con la crecida de las últimas semanas y las fuertes lluvias de los últimos días (abril), muchas casas se encuentran ya bajo el agua. Y quedan todavía dos meses de crecida del rio (mayo y junio). Los vecinos ya han tenido que levantar el suelo (“marombas”) colocando maderas para tener un espacio seco y seguro donde poner sus cosas y poder “vivir-doblados”, con el techo pegado a la cabeza. Muchos baños y duchas ya no se pueden utilizar… Solidariamente, los vecinos se ayudan unos a otros cargando las cosas y prestándose sus precarias instalaciones.

Una vez más la historia se repite: ¡Las acciones del gobierno llegan muy tarde! El pronóstico de la crecida del río se sabía hace meses y la Asociación Arthur Bernardes alertó varias veces a las autoridades, para agilizar las acciones de emergencia antes de que el agua anegara las casas y pasarelas del barrio. Pero el personal de Protección Civil sólo llegó después del agua inundar gran parte del barrio, con la presión de los vecinos y la prensa, para construir una pasarela sobre el camino principal de entrada (“puente sobre puente”) al barrio. Eso resuelve el acceso al barrio, pero no el problema de las casas, que siguen anegadas y no se prevé ninguna solución hasta el momento.

Frente a la desesperante situación y nerviosismo de la gente, la Asociación hizo un llamamiento a las familias a movilizarse y hacer una protesta pacífica cerrando la avenida São Jorge que da acceso al centro de la ciudad. El objetivo era que acudiese algún representante gubernamental para que se atiendan de forma urgente la situación del barrio.
Los vecinos organizados con pancartas y un gran altavoz, rápidamente cortaron la calle con dos troncos y otras cosas: neumáticos, un televisor, un colchón, etc. Los primeros coches dan la vuelta mientras los niños juegan al futbol en medio de la avenida… Aparece en primer lugar la policía local que intenta organizar el tráfico y desviarlo por la primera bocacalle... La gente avanza hasta ese punto dando a conocer a la gente que pasa el motivo de la manifestación y corte de la avenida... Llegan los primeros medios de comunicación y comienzan las declaraciones de los dirigentes barriales y los vecinos… Llega la policía militar y el batallón de choque… La tensión crece. Desde los manifestantes se insiste en que es una manifestación pacífica reivindicando respeto a su dignidad y atención a la situación de emergencia en la que vive todo el barrio y otros muchos barrios de Manaus.
Tras algunas negociaciones se llamó a un representante del gobierno para que acuda, a cambio la gente retrocede hasta la entrada al barrio, cortando sólo un carril de la avenida. Se insiste en que no se trata de un acto de vandalismo, sino una acción reivindicativa y se pide disculpas por las molestias ocasionadas, pero los moradores del barrio no tienen otra forma de ser escuchados por las autoridades.
Finalmente, después de más de 5 horas de manifestación llega el representante del gobierno. Promete realizar un catastro y buscar soluciones lo más inmediatas posibles dada la situación de emergencia…
El agua continuará creciendo dos meses más y la situación en el barrio se agrava cada día. Si el gobierno no cumple satisfactoriamente con las justas reivindicaciones de los vecinos, en la próxima semana continuaran las manifestaciones cerrando las dos avenidas próximas al barrio que dan acceso al centro de la ciudad…"

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