martes, 8 de mayo de 2012

El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo.

Hace unas semanas llegó a mi el documental de Michael Moore, "Blowling for Columbine", que toma como punto de partida la masacre del instituto Columbine en 1999, para hacer una reflexión sobre el origen de la violencia en EEUU. Es impresionante los testimonios que aparecen en el documental, cómo los ciudadanos pueden llegar a pensar que lo irracional sería no poseer un arma, cómo viven absortos por el miedo y la ignorancia, que les inculcan los medios de comunicación constantemente, y yo me pregunto ¿hasta dónde hemos llegado?, ¿cómo es posible que necesitemos armas para defendernos?, ¿de quién nos tenemos que defender?, ¿de nosotros mismos?

Es muy interesante la entrevista que aparece al cantante Marilyn Manson, a quién se le culpa de influir con su música a los protagonistas de la masacre. Sin embargo, éste deja una pregunta al aire que no tiene desperdicio, destacando el hecho de que el Presidente Clinton ordenó bombardear Kosovo el mismo día de la masacre de Columbine, cuestionando: ¿Quién es más influyente el presidente o Marilyn Manson?. Entonces Moore le pregunta, ¿si pudieras decirle algo a los chicos de Columbine, qué les dirías?, a lo que Manson contesta: No les diría una sola palabra, escucharía lo que ellos tienen que decir, y eso es lo que nadie hizo nunca.

Nos quejamos de violencia, cuando nuestros gobiernos se gastan más de 839 mil millones de dólares en armas, lo cual corresponde a más de 1.600 millones de dólares por minuto. Si cerráramos los ojos, y contáramos hasta 60, cuando hayamos terminado en el mundo habrán muerto entre 25 y 30 niños a causa de malnutrición, hambre y enfermedades incurables. Mientras no hay dinero para estos fines, se invierten miles de millones en fines militares. Y este es el mundo en el que vivimos. Un mundo donde no hay cabida para el diálogo, sino que el miedo y la ignorancia se apodera de nosotros, volviendo la mirada hacia otro lado cuando se nos presenta algo que no es agradable, haciendo oídos sordos a las cifras de personas que mueren cada día por causas que podrían evitarse, y por si no tenemos suficiente, encima nos dedicamos a matarnos unos a otros. Muy inteligente. Y aún así podemos dormir bien por las noches, permitirnos el lujo de mantener los brazos cruzados y ser felices. ¿Felicidad? No sé que tipo de felicidad es ésta.

Aquí dejo un fragmento del documental donde se cuenta la historia de los EEUU de una forma muy peculiar,   que nos puede ayudar a pensar un poco, algo que no está muy de moda en estos tiempos.





Para finalizar dejo esta imagen que me parece muy significativa y podría resumir todo este post.  Después de todo siempre hay esperanza, todo no está perdido, pero el mundo necesita de personas valientes, dispuesta a conocer, escuchar a los otros, ceder, dialogar y sobre todo, comprometerse. Y así repito el título de esta entrada: El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo.

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martes, 8 de mayo de 2012

El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo.

Hace unas semanas llegó a mi el documental de Michael Moore, "Blowling for Columbine", que toma como punto de partida la masacre del instituto Columbine en 1999, para hacer una reflexión sobre el origen de la violencia en EEUU. Es impresionante los testimonios que aparecen en el documental, cómo los ciudadanos pueden llegar a pensar que lo irracional sería no poseer un arma, cómo viven absortos por el miedo y la ignorancia, que les inculcan los medios de comunicación constantemente, y yo me pregunto ¿hasta dónde hemos llegado?, ¿cómo es posible que necesitemos armas para defendernos?, ¿de quién nos tenemos que defender?, ¿de nosotros mismos?

Es muy interesante la entrevista que aparece al cantante Marilyn Manson, a quién se le culpa de influir con su música a los protagonistas de la masacre. Sin embargo, éste deja una pregunta al aire que no tiene desperdicio, destacando el hecho de que el Presidente Clinton ordenó bombardear Kosovo el mismo día de la masacre de Columbine, cuestionando: ¿Quién es más influyente el presidente o Marilyn Manson?. Entonces Moore le pregunta, ¿si pudieras decirle algo a los chicos de Columbine, qué les dirías?, a lo que Manson contesta: No les diría una sola palabra, escucharía lo que ellos tienen que decir, y eso es lo que nadie hizo nunca.

Nos quejamos de violencia, cuando nuestros gobiernos se gastan más de 839 mil millones de dólares en armas, lo cual corresponde a más de 1.600 millones de dólares por minuto. Si cerráramos los ojos, y contáramos hasta 60, cuando hayamos terminado en el mundo habrán muerto entre 25 y 30 niños a causa de malnutrición, hambre y enfermedades incurables. Mientras no hay dinero para estos fines, se invierten miles de millones en fines militares. Y este es el mundo en el que vivimos. Un mundo donde no hay cabida para el diálogo, sino que el miedo y la ignorancia se apodera de nosotros, volviendo la mirada hacia otro lado cuando se nos presenta algo que no es agradable, haciendo oídos sordos a las cifras de personas que mueren cada día por causas que podrían evitarse, y por si no tenemos suficiente, encima nos dedicamos a matarnos unos a otros. Muy inteligente. Y aún así podemos dormir bien por las noches, permitirnos el lujo de mantener los brazos cruzados y ser felices. ¿Felicidad? No sé que tipo de felicidad es ésta.

Aquí dejo un fragmento del documental donde se cuenta la historia de los EEUU de una forma muy peculiar,   que nos puede ayudar a pensar un poco, algo que no está muy de moda en estos tiempos.





Para finalizar dejo esta imagen que me parece muy significativa y podría resumir todo este post.  Después de todo siempre hay esperanza, todo no está perdido, pero el mundo necesita de personas valientes, dispuesta a conocer, escuchar a los otros, ceder, dialogar y sobre todo, comprometerse. Y así repito el título de esta entrada: El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo.

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