En este punto del curso, estamos cansados de escuchar hablar de desadaptación. Parece que sabemos detectar a un individuo desadaptado, y conocemos las características y los referentes en los que tenemos que centrarnos. Pero durante las clases de esta semana me ha surgido una pregunta que ha acabado en una profunda reflexión, y es que siempre que hablamos de desadaptación, ¿es necesaria una intervención?, ¿la desadaptación siempre es negativa?
Durante estos meses he pensado mucho en la sociedad en la que estamos inmersos, en el sistema que nos rige y en el cual se desenvuelven nuestras vidas, y tenga una visión muy pesimista. Supongo que son etapas de la vida, pero siento una gran desesperanza en cuanto a esta sociedad, no me siento identificada con ella y al pensar cómo actuar solo encuentro dos opciones: luchar por una sociedad mejor o huir de ella, aislarme en otro lugar. Si elijo la segunda opción, me convertiría en una persona desadaptada. Pero ¿es eso realmente desadaptación? Si nos vamos a la teoría esta situación podría conllevarme una ausencia de medios para una participación aceptable en la sociedad, y viviría al margen de ésta. Pero ¿no habría elegido todo esto yo misma?, ¿una persona está desadaptada cuando esta situación es elegida por ella misma?, y vamos un paso más allá, en este caso ¿necesitaría de una intervención? Todas estas preguntas no paran de darme vueltas en la cabeza sin encontrar la respuesta correcta. Pero es que quizás no debamos hablar de lo que es correcto y lo que no, pues correcto ¿en referencia a qué?, y ¿qué pasa si lo que no está bien es la sociedad?, ¿si el problema no lo tiene el individuo sino el sistema?
No sé lo que sería correcto decir, pero lo que sí sé es lo que pienso sobre esto. Se supone que el objetivo de toda persona es la autorrealización, alcanzar la felicidad, y qué importa la forma de conseguirla si no se daña a nadie. Existen personas que han estado perfectamente integradas en la sociedad, pero que un día se dieron cuenta de que no pertenecían a ella, no querían seguir esta forma de vida, y decidieron empezar de nuevo, como personas “desadaptadas” pero felices, y sin duda, ellas no necesitan de ninguna intervención. Tienen la vida que han elegido tener, y para mí, esta forma de desadaptación no es para nada negativa, sino al revés, son personas valientes que han seguido un camino distinto al que nos marca el sistema, pues éste a pesar de ofrecernos “libertad”, nos limita dentro de los márgenes de la sociedad.
Durante estos meses he pensado mucho en la sociedad en la que estamos inmersos, en el sistema que nos rige y en el cual se desenvuelven nuestras vidas, y tenga una visión muy pesimista. Supongo que son etapas de la vida, pero siento una gran desesperanza en cuanto a esta sociedad, no me siento identificada con ella y al pensar cómo actuar solo encuentro dos opciones: luchar por una sociedad mejor o huir de ella, aislarme en otro lugar. Si elijo la segunda opción, me convertiría en una persona desadaptada. Pero ¿es eso realmente desadaptación? Si nos vamos a la teoría esta situación podría conllevarme una ausencia de medios para una participación aceptable en la sociedad, y viviría al margen de ésta. Pero ¿no habría elegido todo esto yo misma?, ¿una persona está desadaptada cuando esta situación es elegida por ella misma?, y vamos un paso más allá, en este caso ¿necesitaría de una intervención? Todas estas preguntas no paran de darme vueltas en la cabeza sin encontrar la respuesta correcta. Pero es que quizás no debamos hablar de lo que es correcto y lo que no, pues correcto ¿en referencia a qué?, y ¿qué pasa si lo que no está bien es la sociedad?, ¿si el problema no lo tiene el individuo sino el sistema?
No sé lo que sería correcto decir, pero lo que sí sé es lo que pienso sobre esto. Se supone que el objetivo de toda persona es la autorrealización, alcanzar la felicidad, y qué importa la forma de conseguirla si no se daña a nadie. Existen personas que han estado perfectamente integradas en la sociedad, pero que un día se dieron cuenta de que no pertenecían a ella, no querían seguir esta forma de vida, y decidieron empezar de nuevo, como personas “desadaptadas” pero felices, y sin duda, ellas no necesitan de ninguna intervención. Tienen la vida que han elegido tener, y para mí, esta forma de desadaptación no es para nada negativa, sino al revés, son personas valientes que han seguido un camino distinto al que nos marca el sistema, pues éste a pesar de ofrecernos “libertad”, nos limita dentro de los márgenes de la sociedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario